En otoño de 2023, participamos en un proyecto exigente para electrificar parcialmente un complejo minero en las tierras altas de Chile. El emplazamiento — una mina de cobre situada a más de 4.300 metros sobre el nivel del mar — afronta temperaturas bajo cero incluso a mitad de año, y la logística se ve dificultada tanto por el terreno como por estrictas limitaciones de transporte.
El cliente necesitaba un envío urgente de electrónica de potencia, armarios de distribución, cables de alta tensión, transformadores y elementos de protección para poner en marcha nuevas líneas eléctricas. Más allá de la entrega, debíamos garantizar que los equipos funcionaran de forma fiable en condiciones extremas — descensos bruscos de temperatura, alta humedad y polvo en suspensión.
Todo el ciclo logístico — desde la solicitud hasta el despacho — se completó en solo 12 días. Obtuvimos equipos de tres países, realizamos pruebas de compatibilidad, nos aseguramos de que el embalaje pudiera soportar el transporte a gran altitud y consolidamos todo en un único centro logístico antes de enviarlo por vía aérea a Santiago.
Todo llegó a tiempo. El cliente confirmó una instalación sin contratiempos, con todos los sistemas arrancando correctamente al primer intento. La línea funciona ahora de forma continua.
Los proyectos en entornos extremos siempre son un reto — pero demuestran por qué importan la logística rápida, el soporte directo y una profunda comprensión técnica.